- Descubre el encanto único de Voraz, un refinado refugio culinario en Madrid donde Gipsy Gin se convierte en la estrella entre sombras sugerentes y un pez imponente suspendido del techo.
Encuentra Gipsy Gin en medio de sombras sugerentes y la presencia imponente de un pez suspendido en el techo. Voraz, el misterioso refugio culinario escondido tras una cortina en Madrid, se revela como un rincón encantador envuelto en secretos. En este enclave enigmático, surge el Gin Tonic Voraz, una creación clandestina con Gipsy Gin, el toque místico del romero y la opción discreta de agregar tónica. Adentrándonos en este lugar exclusivo, a escasos 20 metros del Paseo de la Castellana, nos encontramos con Rocío, Jefa de Sala, una guardiana apasionada de la hostelería, quien desentraña los misterios del Gin Tonic Voraz. Este cóctel ahumado, que disuelve el alcohol en un susurro, se presenta como un combinado que puede ser degustado tan solo con hielo y ginebra. Rocío, fiel a su papel de oráculo, se compromete a ofrecer como garantía a todos los que deciden pedir el “Gin Tonic Voraz” con intención de innovar otro intento en caso de que la ingeniosa combinación no sea perfecta, aunque, hasta ahora, el fracaso se ha mantenido en las sombras.
Voraz, concebido como un espacio donde la gastronomía de calidad se entrelaza con la sensación de estar en casa, es el fruto de la visión compartida de tres amigos y conspiradores: Jaime Arteaga Maestre, Diego Pérez Crespo y Antonio López de Miguel. Desde Gipsy 1927, extendemos la invitación a todos los buscadores de lo misterioso a reservar una mesa y sumergirse en el enigma, culminando la experiencia con el Gin Tonic Voraz como el toque final.